El punto de vista
de la calidad de vida

Si usted ve en cada nuevo avance tencológico una posibilidad de mejorar aún más la calidad de vida de sus pacientes, nosotros vemos exactamente lo mismo que usted.

Catarata

Como afectado o pariente, lo primero que uno se pregunta es: ¿qué es realmente la catarata? Se denomina catarata al enturbiamiento del cristalino. Como consecuencia, los objetos parecen contemplados como a través de un velo.

Pero vayamos al grano: la catarata no es una enfermedad en sentido estricto, sino que en la mayoría de los casos es un fenómeno concomitante de la vejez, y puede tratarse con éxito.

¿Cuáles son las consecuencias de la catarata?
Desafortunadamente, este efecto de enturbiamiento del cristalino se intensifica continuamente, con el consiguiente empeoramiento de la capacidad visual. Si no se trata, la catarata puede desembocar en la ceguera total.

Remedio: la operación de catarata
En la denominada operación de catarata, se sustituye el cristalino natural enturbiado por una moderna lente de material sintético (lente intraocular). 
Sin embargo, hoy en día nadie debe temer esta operación ocular.

En la mayoría de los casos, la operación puede realizarse de forma ambulatoria y bajo anestesia local. La tasa de complicaciones es muy baja, y las perspectivas de éxito son excelentes, sobre todo si la catarata es la única «enfermedad ocular».

La operación de catarata suele durar pocos minutos. No se sufre dolor, dado que se anestesia el ojo mediante una inyección junto al ojo o aplicando unas gotas especiales.

Hallará más información al respecto en el capítulo Tratamiento.

Cristalino y catarata
El cristalino propiamente dicho es transparente. La luz penetra en el ojo a través de él hasta la retina, posibilitando así la visión. En la juventud y la edad adulta, esto nos permite percibir intensamente colores, contrastes e imágenes. A lo largo de la vida, el cristalino se va enturbiando. Este efecto es atribuible a la ralentización
del metabolismo debido al envejecimiento.  Determinadas sustancias se acumulan en el cuerpo del cristalino, volviéndolo amarillo y turbio, y lo hacen cada vez más impenetrable para la luz.

Es entonces cuando se hace necesaria la operación de catarata.

¿Cómo sé si tengo catarata?
Los primeros indicios son el aumento de la sensibilidad a la luz y las dificultades de visión en caso de contraluz o malas condiciones de visibilidad. Esto incluye una mayor sensibilidad al deslumbramiento, que se manifiesta sobre todo por la noche. El ya mencionado velo reduce la nitidez de las imágenes, el entorno adquiere un aspecto gris, los colores pierden su intensidad y los contrastes se debilitan.

El hecho es que los fenómenos mencionados aparecen de forma progresiva. El paciente advierte la existencia de la catarata a medida que van empeorando los síntomas. Esto se debe a la disminución lenta de la agudeza visual. El momento exacto en que se produce depende en gran medida de las circunstancias vitales. Por ejemplo, quien conduzca con frecuencia y además por la noche notará antes cualquier cambio.
 
¿Qué se puede hacer contra la catarata?
No mucho, desafortunadamente. Tampoco existen medidas de prevención, si exceptuamos la evitación de las situaciones desencadenantes de la catarata (véase más abajo). En el caso de la catarata, la «prevención» es más bien la detección precoz. Dicha detección debería realizarse regularmente a partir de los 50 años, naturalmente también en caso de que aparezca un empeoramiento de la visión. Por supuesto, durante estas revisiones también se trata de descartar otras enfermedades oculares.

CONSEJO: acuda periódicamente a la revisión oftalmológica. Su oftalmólogo puede detectar fácilmente una catarata. Juntos podrán decidir entonces el momento oportuno de la operación.

 
¿Cuál es la causa de la catarata?
Como ya se ha explicado, en la mayoría de los casos la causa es el proceso natural de envejecimiento. El 90% de las cataratas son de este tipo. También se conoce como catarata senil. No obstante, la aparición de la catarata puede verse favorecida por la enfermedad metabólica diabetes, por la radiación infrarroja y ultravioleta intensiva, por lesión o inflamación grave del interior del ojo. Asimismo, el sarampión y la rubeola durante el embarazo pueden desencadenar una catarata en el recién nacido.

La catarata también puede ser provocada por diversas influencias externas (contusiones, efecto del calor, corriente de alta tensión, radiación ionizante). Sin embargo, estos fenómenos son infrecuentes en comparación con la catarata senil.
 
¿Congénita o adquirida?
De hecho, la catarata puede tanto ser adquirida antes del nacimiento (sarampión y rubeola durante el embarazo) como tener causas genéticas (p. ej. en caso de síndrome de Down). En ambos casos se considera congénita. Sin embargo, por regla general aparece como catarata senil a partir de los 60/65 años, y por lo tanto se adquiere a lo largo de la vida.
 
Diagnóstico
Existen métodos de examen sencillos que permiten al oftalmólogo diagnosticar una catarata. Por ejemplo, mediante la transiluminación del globo ocular o utilizando la denominada lámpara de hendidura.

Además existen aparatos especiales que permiten evaluar la gravedad de una catarata y determinar si la operación tendrá como resultado una mejora significativa.
 
La catarata y otras enfermedades
Con frecuencia se plantea la pregunta de si la diabetes mellitus (la enfermedad del azúcar) puede perjudicar a una operación de catarata: Normalmente, la diabetes no influye en el éxito de la intervención. Por regla general, también es posible operar sin complicaciones a pacientes que además padecen glaucoma.

Enfermedad Macular

¿Qué es AMD?
La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) es la causa más común de ceguera en personas mayores de 55 años. La mácula, el área central de la retina responsable de la lectura y la visión detallada, es particularmente susceptible a la degeneración a medida que envejecemos.

A pesar de que la AMD cause pocos síntomas, la progresión conduce a una devastadora pérdida de la visión central que limita la capacidad de una persona para leer, reconocer caras y conducir. Hay dos formas de AMD-AMD húmedo y AMD seco.

AMD húmedo
Aproximadamente el 10% de las personas con AMD desarrollan la forma húmeda de la enfermedad. Esto ocurre cuando se desarrollan vasos sanguíneos anormales en la pared del ojo debajo de la mácula. Si no se trata, la fuga de líquido y la sangre causa cicatrices permanentes y el rápido deterioro de la vista.
La detección temprana ofrece la esperanza de un tratamiento para controlar el proceso de la enfermedad antes de que se haga demasiado daño.

AMD seca
Alrededor del 90% de las personas con AMD tienen la forma seca de la enfermedad. La forma seca de la DMAE se debe al desgaste normal a medida que envejecemos, sin presencia de vasos sanguíneos anormales.

Hasta ahora, a la mayoría de los pacientes con DMAE seca se les ha dicho que "no se podía hacer nada" para mejorar su visión.

Si bien no existe una cura conocida para la AMD seca, iolAMD Eyemax Mono es un tratamiento nuevo y efectivo que puede mejorar significativamente y restaurar la visión para que los pacientes tengan una mayor posibilidad de hacer las cosas que son importantes para ellos como conducir, ver caras y leer.
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